09.00 hs | 22 de octubre de 2026 —
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Aunque no se conoce la fecha exacta de su nacimiento, los registros biográficos sitúan en 1826 el nacimiento de Ignacio Baz en San Miguel de Tucumán. En 2026 se cumplen, por lo tanto, dos siglos de la llegada al mundo de este pintor, dibujante y miniaturista que dejó una huella en la historia del arte argentino.
Baz se formó en Buenos Aires, donde fue alumno de Pablo Caccianiga y obtuvo un premio de dibujo en 1835. También fue discípulo del reconocido pintor Carlos Morel, junto con Fernando García del Molino y Eustaquio Carrandi. Su trayectoria lo llevó por distintas ciudades de Argentina, Chile y Perú, donde desarrolló una intensa labor artística.
Especializado en el retrato, Baz representó a importantes figuras de la historia argentina y a buena parte de las personalidades de su época en Tucumán, dejando un valioso testimonio visual de la vida política y social del siglo XIX.

Retrato de Ignacio Baz, realizado por la artista Ana María Rojo Oliver. Fuente: La Gaceta.
Su producción incluye óleos, dibujos, acuarelas, gouaches y miniaturas, algunas realizadas sobre marfil. Tras recorrer distintas ciudades y países, regresó a Tucumán, donde se desempeñó como profesor del Colegio Nacional y continuó con su actividad artística hasta su muerte, ocurrida en 1887.
A doscientos años de su nacimiento, Ignacio Baz merece ser recordado como uno de los artistas tucumanos que trascendieron las fronteras provinciales y contribuyeron a preservar, a través de sus retratos, los rostros y la memoria de una época.
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Redacción Ecos del Tucumán











