El papa León XIV condena la guerra y la califica como “una vergüenza para la humanidad”
17.35 hs | 09 de marzo de 2026
414 palabras | 2 minutos de lectura
Un sacerdote católico del rito maronita murió este lunes 9 de marzo, tras un bombardeo en la localidad de Qlayaa, en el sur del Líbano, en medio de la escalada militar que sacude la región. La víctima fue el padre Pierre El Raii, de 50 años, párroco de la comunidad local.
Según relató el franciscano Toufic Bou Merhi, de la Custodia de Tierra Santa, el ataque ocurrió cuando el sacerdote acudió a socorrer a un feligrés herido por un primer bombardeo. Mientras ayudaba en el lugar, un segundo ataque impactó nuevamente en la zona y lo dejó gravemente herido. Fue trasladado a un hospital cercano, pero murió poco antes de ingresar.
La muerte del sacerdote causó fuerte conmoción entre las comunidades cristianas del sur libanés, que viven bajo constantes bombardeos y advertencias de evacuación.
Desde el Vaticano, el papa León XIV volvió a condenar la violencia y denunció el drama humanitario que provocan los conflictos armados. El pontífice afirmó que la guerra es “indigna del ser humano” y “una vergüenza para la humanidad”, y advirtió que las armas no traen paz, sino “masacres, odio y destrucción”.
La situación humanitaria en el país también empeora rápidamente. Según fuentes eclesiales, miles de personas han abandonado sus hogares en el sur del Líbano y buscan refugio en otras zonas del país, mientras parroquias y conventos intentan albergar a desplazados sin recursos.
Para la Iglesia local, la muerte del padre El Raii simboliza el drama que atraviesa la población civil: comunidades atrapadas entre bombardeos, desplazamientos y una guerra que golpea incluso a quienes intentan ayudar a las víctimas.
Los maronitas forman una de las 24 iglesias sui iuris que, junto al rito latino, están en comunión total con la sede del Vaticano y la autoridad papal.
Desde la Iglesia católica estadounidense también surgieron críticas. El cardenal de Chicago Blase J. Cupich, cuestionó a la Casa Blanca por presentar los ataques “como si fueran un videojuego”, una frase que refleja el malestar de parte de la jerarquía católica con el lenguaje utilizado para describir las operaciones militares.
La muerte del sacerdote profundizó el temor entre las comunidades cristianas del sur libanés, que ya viven bajo constantes advertencias de evacuación. Muchos habitantes resisten abandonar sus casas, pero la situación humanitaria empeora rápidamente.
Fuentes:
Vatican News; Custodia de Tierra Santa; agencias internacionales.
Política editorial | Información basada en fuentes verificables. Correcciones públicas y transparentes.