BOGOTÁ / LA HABANA / BUENOS AIRES – 03 de enero- La región ha reaccionado con una mezcla de alarma, condena y celebración tras la confirmación de una operación militar estadounidense en suelo venezolano. Lo que el Gobierno de Nicolás Maduro ha calificado como una «agresión militar criminal», ha generado un terremoto diplomático que pone a prueba la estabilidad de América Latina.
El eje de la condena: Colombia y Cuba
Los vecinos y aliados más cercanos al gobierno chavista han sido los primeros en levantar la voz, aunque con matices muy distintos:
- Gustavo Petro (Colombia): El mandatario colombiano expresó su «profunda preocupación» por la actividad aérea inusual y las explosiones. Petro, quien ha intentado mediar en la crisis venezolana en el pasado, hizo un llamado urgente a la «desescalada». Sin embargo, la acción de su gobierno ha sido inmediata en el terreno: se ha reforzado la seguridad en la frontera para prevenir una crisis humanitaria o migratoria masiva.
- Miguel Díaz-Canel (Cuba): Con un lenguaje mucho más combativo, el líder cubano denunció un «terrorismo de Estado» contra Venezuela. «Nuestra Zona de Paz está siendo brutalmente asaltada», afirmó, exigiendo una intervención urgente de la comunidad internacional para frenar lo que considera un atropello a la soberanía regional.
La otra cara de la moneda: El respaldo de Argentina
En marcado contraste, el presidente de Argentina, Javier Milei, celebró abiertamente la noticia de la captura de Maduro. A través de su cuenta en X (antes Twitter), el mandatario libertario —quien ha mantenido una relación de estrecha alianza ideológica con Donald Trump— reaccionó al reporte de la operación con su característico eslogan: «La libertad avanza. Viva la libertad carajo».
Esta postura evidencia la profunda división ideológica en el continente frente al uso de la fuerza militar para forzar un cambio de régimen en Caracas.
Tensión en la frontera y testimonios de la ofensiva
Mientras los cancilleres preparan comunicados, los reportes desde la zona de conflicto describen una situación de caos:
- Fuerte Tiuna en llamas: El incendio en el mayor complejo militar de Venezuela se ha convertido en la imagen de la madrugada del 3 de enero.
- Testigos en la Alta Guajira: Habitantes de la zona fronteriza con Colombia reportaron que el olor a pólvora era «insoportable» tras explosiones que destruyeron infraestructuras locales, confirmando que la operación no se limitó solo a Caracas.
Contexto: La escalada de Washington
La intervención no llega de forma inesperada. En los últimos meses, el gobierno de Trump había:
- Incrementado de forma masiva la presencia naval y aérea en el Caribe.
- Sostenido acusaciones directas contra la cúpula chavista por narcotráfico.
- Advertido que el uso de la fuerza era una opción real para recuperar el control de activos estratégicos.
El estado actual del conflicto
El gobierno venezolano, a través de sus canales restantes, ha declarado el «estado de conmoción» y denuncia que esta agresión amenaza no solo a Venezuela, sino a la paz de toda América Latina y el Caribe.