Argentina frente a Israel en Gaza y Líbano: entre la ética y el alineamiento

09.00 hs | 11 de abril de 2026
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“Este artículo es una columna de opinión basada en hechos recientes…”

En la madrugada del martes 8 de abril, tras la reciente declaración de tregua en el conflicto de Medio Oriente, se registraron nuevos ataques sobre la capital y otras ciudades del Líbano. Según distintos reportes, Israel habría lanzado una intensa ofensiva aérea en pocas horas, provocando la muerte de numerosos civiles y reavivando la tensión en la región.

Las imágenes a las que hemos tenido acceso son desgarradoras; en ellas se observa el dolor más absoluto: niños clamando por la vida de sus padres, mientras el personal médico intenta, sin éxito consolarlos ante una pérdida irreparable.


La deshumanización como espectáculo

Recientemente el ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben-Gvir, ha trasladado la dureza del campo de batalla al terreno de lo festivo. Tras la aprobación de una ley que facilita la ejecución de prisioneros palestinos, Ben-Gvir fue captado brindando con champán en la Knéset.

Un dato perturbador: el ministro lucía un pin con forma de horca en su solapa. Este accesorio no es casual; es un manifiesto de la institucionalización de la muerte.

El respaldo de Netanyahu y la sombra del genocidio

Estos hechos no parecen responder a acciones aisladas, sino a una línea política más amplia impulsada por el gobierno encabezado por Benjamin Netanyahu. La ofensiva en Gaza ha dejado decenas de miles de víctimas, según distintos organismos internacionales, en su mayoría civiles, mientras que la escalada en el Líbano continúa agravando el impacto humanitario en la región.

En este contexto, organismos como la Organización de las Naciones Unidas han advertido sobre posibles violaciones graves al derecho internacional humanitario, incluyendo el uso del hambre como método de guerra. Informes de Amnistía Internacional y Human Rights Watch también han señalado patrones de ataque que afectan infraestructura civil y generan creciente preocupación en la comunidad internacional.


Postura argentina: ¿Alineamiento hasta qué punto?

En este escenario internacional, Argentina parece haber adoptado una postura de fuerte alineamiento con el gobierno israelí, en una política exterior que diversos analistas interpretan como más personalista que estratégica.

La confirmación de la participación del presidente Javier Milei en los actos oficiales por el Día de la Independencia en Israel —previstos para abril—, junto con sus reiteradas declaraciones de respaldo, marcan una diferencia respecto de otros aliados tradicionales, que han optado por posiciones más cautelosas frente al accionar del gobierno encabezado por Benjamin Netanyahu.

En las relaciones internacionales, la verdadera amistad entre naciones no se mide por la obediencia, sino por la honestidad. Recientemente, líderes como Pedro Sánchez han recordado una premisa básica de la diplomacia:

Esta «analogía de la amistad» —decir la verdad sin importar las consecuencias— es lo que permite a las democracias mantener su autoridad moral. Sin embargo, en el actual contexto, la postura del gobierno argentino aparece como una de las más firmes en su respaldo al Ejecutivo israelí, incluso cuando otros aliados han optado por posiciones más prudentes y críticas.


Un llamado a la conciencia global

La historia juzgará este presente. De nuestra capacidad para denunciar estas injusticias dependerá que podamos decir, en el futuro, que no miramos hacia otro lado mientras la barbarie se convertía en política de Estado.


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