08.45 hs | 28 de julio de 2026 —
903 palabras | 5 minutos de lectura
El próximo jueves 30 de julio, a las 19:30 horas, el Museo Histórico Provincial Nicolás Avellaneda (Congreso 56, San Miguel de Tucumán) será escenario de un hecho significativo para la investigación Nace «Chasqui», la primera revista de la Fundación Fuentes Históricas y Genealógicas del Tucumán
La publicación reúne investigaciones de historiadores y genealogistas tucumanos y regionales, y se propone poner en valor un tipo de trabajo que rara vez llega al gran público: el que se hace con archivos parroquiales, documentos familiares, testamentos e informaciones matrimoniales de los siglos XVIII y XIX. Es, en definitiva, el oficio silencioso de reconstruir quiénes fueron nuestros antecesores a partir de lo que quedó escrito en papeles que muchas veces duermen durante siglos en archivos eclesiásticos.
Un nombre con historia propia
El título elegido no es casual. «Chasqui» remite a los mensajeros del mundo andino, encargados de trasladar noticias a través de largas distancias.
La Fundación recupera esa figura para definir su propia función editorial: ser el vehículo que traslada investigaciones especializadas hacia un público más amplio, acercando el patrimonio documental y genealógico de Tucumán a quienes buscan reconstruir su propia historia familiar o simplemente comprender mejor la trama social de la región.

Escudo de la Fundación Fuentes Históricas y Genealógicas del Tucumán. y Portada del primer número de la revista “Chasqui”.
Qué encontrará el lector
El primer número recorre un abanico amplio de temas muy bien trabajados: la creación misma de la Fundación, informaciones matrimoniales de Monteros y de Catamarca, estudios sobre familias tradicionales tucumanas y catamarqueñas, análisis paleográficos, testamentos coloniales, transcripciones de archivos eclesiásticos y hasta un trabajo sobre el folklore en la música académica nacionalista argentina a partir de las investigaciones de Isabel Aretz en Tucumán.
En un volumen de más de 180 páginas, el lector encontrará un material de gran valor para la historia y la genealogía regional.
Entre los trabajos que integran este primer número se destacan la reseña sobre la creación de la Fundación, a cargo de Daniel Rodríguez Drago, y la crónica de su acto de presentación, escrita por Juan Ángel Soria Cano.
La investigación genealógica ocupa buena parte de la publicación. Eugenio Patricio Cáneppa aporta las informaciones matrimoniales de Monteros entre 1814 y 1860, mientras que Franco R. Frogel, autor de dos trabajos en este número, presenta las informaciones matrimoniales del Curato Rectoral de Catamarca (1774-1786) y rescata el testamento del maestro Manuel Quintero, fechado en 1767.
También hay lugar para los estudios de familias tradicionales, como «Familias Vallistas» de Manuel Soria y «Los Madueño de Catamarca» y la matrícula del Curato de Ancasti de 1806, ambos de Gerardo Flores Ivaldi junto a Gabriel Bulacio (quien además firma un avance de investigación sobre los Bulacia). Javier A. Berdini Juárez aporta una mirada metodológica con su análisis paleográfico «¿Marta o María?», mientras que Marcelo Gershani Oviedo y Liliana Navarro Ibarra exploran, respectivamente, el nepotismo en la Catamarca del siglo XIX y una historia de desavenencias familiares a través de fuentes matrimoniales.

El volumen se completa con la semblanza de Inés Josefina Peña Guzmán por Félix Alberto Montilla Zavalía; el trabajo de Carolina Lohezic sobre los aportes de Isabel Aretz al folklore en la música académica tucumana; la genealogía de los Villagra de Enrique J. Yarza Rovira y la de la descendencia de Francisco Martín de la Fuente Zeballos por Marinés Peña; el relevamiento de expedientes matrimoniales del Archivo Eclesiástico de Córdoba a cargo de Manuel Eduardo Manzano; y una serie de transcripciones y testamentos coloniales —de Alicia I. Sosa de Alippi, María Cristina Luca, Leonardo Sebastián Nieva, Federico Agustín Colombres Orphée y Julio J. Córdoba— que reconstruyen historias familiares de los siglos XVII a XIX.
La publicación tendrá un valor de lanzamiento de $25.000.
Una fundación con vocación de archivo vivo
La Fundación Fuentes Históricas y Genealógicas del Tucumán se define como una institución laica, plural y sin filiación partidaria, orientada al estudio histórico y genealógico con criterios académicos. Su objetivo declarado es preservar, estudiar y difundir el patrimonio documental e histórico del Noroeste Argentino para fortalecer la identidad y la memoria de la sociedad, a través de la digitalización y catalogación de archivos, la formación de investigadores, la edición de obras y la articulación académica a través de archivos y museos en proyectos de rescate documental. Entre sus proyectos para 2026 figuran, precisamente, la digitalización de documentos y el dictado de cursos de formación.
«Chasqui» se suma además a un catálogo editorial que la Fundación ya venía construyendo, con varios títulos sobre genealogía e informaciones matrimoniales de Catamarca y Monteros entre los siglos XVIII y XIX, firmados por investigadores como Gerardo L. Flores Ivaldi, Franco Frogel, Eugenio Cáneppa y Manuel Soria, entre otros.
En un contexto donde buena parte de este trabajo se hace de manera dispersa y sin canales de difusión estables, la aparición de una revista propia y de un catálogo editorial sostenido representa un paso hacia la institucionalización de la investigación genealógica regional.
La presentación será en modalidad híbrida. Quienes no puedan asistir al Museo Histórico Provincial Nicolás Avellaneda podrán seguir la actividad en vivo a través de Zoom, mediante el enlace habilitado por la Fundación (ID de reunión: 268 662 7856). La cita es el jueves 30 de julio, a las 19:30 horas.
Para mayor información en la página web de la fundación en el siguiente enlace.
Redacción Ecos del Tucumán
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