Cómo podría Trump intentar hacerse con el control de Groenlandia

Por Redacción Ecos del Tucumán

Washington / Nuuk, 10 de enero de 2026. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a poner a Groenlandia en el centro del debate geopolítico. La Casa Blanca confirmó que “todas las opciones están sobre la mesa”, incluso el uso de la fuerza, para avanzar sobre el territorio autónomo que pertenece al Reino de Dinamarca, miembro de la OTAN.

Trump sostiene que Groenlandia es “vital para la seguridad nacional” de EE.UU. y ha afirmado, sin presentar pruebas, que la isla está rodeada de presencia rusa y china. Analistas coinciden en que una acción militar directa sería técnicamente posible, pero políticamente explosiva.

Opción militar: viable, pero con alto costo político

Groenlandia tiene unos 58.000 habitantes y no posee fuerzas armadas propias. Su defensa depende de Dinamarca, que cuenta con capacidades limitadas para cubrir un territorio tan extenso. Estados Unidos, en cambio, ya mantiene presencia militar permanente en la base de Pituffik, en el noroeste de la isla, activa desde la Segunda Guerra Mundial.

Expertos en defensa citados por BBC News señalan que una operación rápida podría ejecutarse con tropas aerotransportadas desde Alaska, apoyadas por la marina y la fuerza aérea estadounidense. Sin embargo, exfuncionarios del Pentágono advierten que una invasión violaría el derecho internacional y pondría en riesgo la cohesión de la OTAN. Además, el Congreso podría bloquearla invocando la Ley de Poderes de Guerra.

Comprar la isla: legalmente complejo

Otra alternativa es la compra. Según informó CBS News, el secretario de Estado Marco Rubio habría señalado ante legisladores que esta es la opción preferida por el gobierno. No obstante, tanto Groenlandia como Dinamarca reiteran que el territorio “no está en venta”.

Un eventual acuerdo requeriría la aprobación del Congreso estadounidense, el respaldo de dos tercios del Senado, el visto bueno de la Unión Europea y la participación directa de Groenlandia para respetar el principio de autodeterminación. No hay cifras oficiales sobre el costo, pero se trataría de miles de millones de dólares, un punto sensible para la base electoral de Trump.

Vista de Nuuk, capital de Groenandia. Trump no descarta la opción de comprar la isla a Dicnamarca e indemnizar con hasta 100.000 dolars a cada poblador.

Influencia política e independencia

La vía más probable, según expertos en geoestrategia, es una campaña de influencia. Imran Bayoumi, del Atlantic Council, explicó a la BBC que Washington podría incentivar el independentismo groenlandés mediante apoyo económico y acuerdos estratégicos, para luego convertirse en su principal socio en defensa.

Las encuestas muestran que muchos groenlandeses desean independizarse de Dinamarca, pero rechazan integrarse a Estados Unidos. Por ahora, ningún partido local promueve esa opción. Analistas daneses subrayan que, sin apoyo social interno, cualquier intento de control externo está condenado al fracaso.

En ese contexto, Groenlandia aparece como una pieza clave del tablero ártico, pero también como un límite político y legal difícil de cruzar, incluso para una superpotencia.


Fuentes
– BBC News Mundo (Bernd Debusmann Jr., corresponsal en la Casa Blanca)
– CBS News
– Atlantic Council

Etiquetas: Groenlandia · Estados Unidos · Donald Trump · OTAN · Geopolítica · Ártico · Política internacional

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