18.30 hs | 27 de febrero de 2026
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La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció en Bruselas la aplicación provisional del acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur.
Según explicó von der Leyen, tras consultas con Estados miembros y eurodiputados, la Comisión notificará formalmente a los países del Mercosur. Luego del intercambio de notas, el pacto entrará en vigor de forma provisional dos meses después.
La decisión se adopta mientras se espera un fallo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre la legalidad del acuerdo, proceso que podría extenderse hasta 18 meses. Bruselas no obstante, optó por no esperar esa resolución.
En el bloque regional sudamericano, los parlamentos de Argentina y Uruguay ya aprobaron el tratado, mientras continúa su tratamiento en Brasil y Paraguay.
Desde España, uno de los principales impulsores del acuerdo, el ministro de Economía Carlos Cuerpo sostuvo que, en un escenario global incierto, Europa debe ganar autonomía y resiliencia. Alemania también respaldó la medida: su canciller Johann Wadephul afirmó que el acuerdo generará prosperidad y crecimiento.
Francia encabeza el rechazo
El presidente Emmanuel Macron calificó la aplicación provisional como una “mala sorpresa” y cuestionó el procedimiento. Francia lidera desde hace años la resistencia al pacto, presionada por sectores agrícolas y ganaderos que temen a la competencia sudamericana.
El Palacio del Eliseo maniestó que consideraría una “violación democrática” imponer el tratado sin ratificación plena de los parlamentos nacionales. Von der Leyen respondió que la aplicación provisional es, por definición, temporal, y prometió continuar el diálogo con los sectores críticos.
El acuerdo prevé eliminar aranceles a más del 90% del comercio entre los 27 países de la UE y los miembros fundadores del Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay). En conjunto, ambos bloques representan cerca del 30% del PIB mundial y un mercado de más de 700 millones de consumidores.
La discusión ahora no es solo económica: es política. Europa debate hasta dónde puede avanzar en integración comercial sin fracturar su propio equilibrio interno.
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