Ocho años de espera y ocho siglos de fe: el Templo de San Francisco reabrió en Tucumán

15.10 hs | 04 de octubre de 2026 —
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Hay fechas que adquieren un significado especial cuando se cruzan con la historia. Este domingo 4 de octubre, el histórico Templo de San Francisco de San Miguel de Tucumán volvió a abrir oficialmente sus puertas después de ocho años de espera, en una jornada elegida para coincidir con la conmemoración de los 800 años del tránsito de San Francisco de Asís.

La reapertura ha sido programada en el marco de los ocho siglos de la muerte del santo de Asís, fundador de la orden franciscana y figura de la que tomó su nombre Jorge Mario Bergoglio al asumir como papa Francisco en 2013.

Ocho años de espera

Si Miguel Ángel necesitó aproximadamente cuatro años, entre 1508 y 1512, para completar la célebre bóveda de la Capilla Sixtina, la espera tucumana prácticamente duplicó ese tiempo: ocho años desde el cierre del templo hasta su reapertura oficial.

La recuperación fue impulsada por la Municipalidad de San Miguel de Tucumán en conjunto con el Gobierno provincial, con aportes privados y de la Comisión de Puesta en Valor del Conjunto Franciscano. La arquitecta Olga Paterlini, integrante de la Comisión de Restauración y Preservación del Templo San Francisco, destacó el objetivo de los trabajos:

El ingeniero Daniel Mafud, integrante de la comisión de restauración que preside la arquitecta Olga Paterlini, explica a la intendenta Rossana Chahla los avances de los trabajos. Foto: Municipalidad de San Miguel de Tucumán.

Monseñor Carlos Sánchez celebró la misa de este domingo durante la reapertura del Templo de San Francisco.
Foto: La Gaceta.

Un patrimonio que vuelve al corazón de la ciudad

Construido en 1767, el templo guarda también una parte de la memoria histórica de la provincia. Frente al altar se encuentra sepultado monseñor José Agustín Molina, quien fue prosecretario del Congreso de Tucumán en 1816.

Allí se conserva la Primera Bandera Nacional de Tucumán, confeccionada poco después de que Manuel Belgrano enarbolara por primera vez la bandera a orillas del río Paraná, y también parte del mobiliario original del Congreso de Tucumán, cuyos diputados declararon la Independencia en 1816.

A esa historia se suma el papel que tuvo el conjunto durante la Batalla de Tucumán de 1812: el convento funcionó como hospital para atender a los soldados heridos.

Además se conserva una casulla utilizada por San Francisco Solano para celebrar misa.

El púlpito histórico del Templo de San Francisco.
Foto: Daniel Lemme.

Una de las imágenes del conjunto franciscano, antes de la restauración.
Foto: Daniel Lemme.

Bóveda principal.
Foto: Daniel Lemme.

Patio del convento.
Foto: Daniel Lemme.

Patio y parte de un claustro del convento.
Foto: Daniel Lemme.

Órgano restaurado.
Foto: Daniel Lemme.

El histórico órgano del Templo de San Francisco, restaurado y nuevamente en funcionamiento.
Foto: Daniel Lemme.


Ramiro J. Padilla
Redacción – Ecos del Tucumán

San Miguel de Tucumán, Argentina